India en Concierto: la Danza Odissi

Madhavi Mugdal y su tropa

Tras abordar el Bharata Natyam en un artículo anterior esta vez hablaremos de la Danza Odissi. Aprovechando la celebración del evento India en Concierto, el domingo 5 de junio la bailarina Madhavi Mugdal realizó una función acompañada de su tropa de bailarinas en los Teatros del Canal (Madrid). Madhavi Mugdal es una reconocida bailarina que ha recibido importantes premios de reconocimiento a su carrera: Premio Sanskriti, el Padma Shri, el premio de la Natak Sangeet Akademi, Grande Medaille de la Ville de París y el Chevalier de l’Ordre des Arts et des Lettres del Gobierno de Francia.

¿Qué es y de dónde viene la danza Odissi?

Como explicamos en Baile y música india: el Bharata Natyam, la Danza Odissi es una de las ocho formas clásicas de baile en India. Es un baile originario del Estado de Orissa, en la costa Este del país. Se encuentran referencias de este baile en el Natya Shastra, la biblia de la danza y música india, bajo el nombre de “Odra Magadhi”. También existen evidencias arqueológicas de formas de danza en las cuevas de Udayagiri y Khandagiri que remontan al siglo II-I a.-C  y se sitúan ambas en el Estado de Orissa. En muchas religiones del subcontinente indio el baile es una forma de devoción, de ahí que se encuentren evidencias artísticas de baile también en los templos de Orissa.

Existen tres escuelas tradicionales de Danza Odissi: Mahari, Nartaki y Gotipua. El rey  Chodaganga Dev, que ordenó la construcción del templo de Jagannath (1077-1147), introdujo un ritual  en forma de baile en el que actuaban las Devadasis o Maharis en el entorno sagrado de los templos. A partir del siglo XVI, con las invasiones de los Mogholes, los Marathas y los británicos, las Maharis fueron sustituidas por los bailarines Gotipuas. Los Gotipuas eran hombres que bailaban vestidos de mujeres y que aseguraron la supervivencia de esta forma de danza a costa de desplazarse de los templos a las cortes reales. La tradición de la corte lleva el nombre de Nartaki.

La técnica de la Danza Odissi

La Danza Odissi se caracteriza por una postura llamada “Tribhangi” que se basa en la disociación  del cuerpo en tres partes: cabeza, pecho y pelvis. Las posturas que incorporan estas disociaciones reciben el nombre de Tribhangi y son características de las formas clásicas de baile indio. Los mudras, que quiere decir “sello”,  son gestos con las manos que simbolizan cosas y constituyen otro elemento importante del movimiento. La energía creativa fluye del corazón por los brazos hasta las palmas de las manos y los dedos. Los mudras de la Danza Odissi son muy parecidos por no decir idénticos a los del Bharata natyam o los del yoga ya que todos ellos eran prácticas devocionales.

La postura Tribhangi

La postura Tribhangi

Una actuación tradicional de Danza Odissi sigue 4 etapas. En la iniciación a la danza o Mangalacharana se ofrecen plegarias a la tierra, a lo divino y al público. En el surco de las Maharis, la segunda etapa o Batu Nrutya es de inspiración devocional; irá ganando gradualmente intensidad y expresión hasta alcanzar Pallavis o “la danza pura” desde un punto de vista técnico. Pallavis es una etapa sensual y elegante que busca retratar los ragas y en última instancia representar el Abhinaya, obra poética con un hilo narrativo. Una actuación siempre acaba con Moksha que literalmente significa “liberación”, aludiendo al éxtasis spiritual de la comunión alcanzada en el templo.

India en Concierto

Sin duda la obra en solitario de Madhavi representando el amor entre Krishna y Radha fue la mejor representación de esta forma de baile. Con referencias mitológicas y un alto contenido místico, el amor como fusión con el infinito, resultó también ser la más impenetrable. Un distintivo de los bailes clásicos indios es que persiguen la finalidad de contar una historia bailando. El baile es más que la expresión de emociones o sentimientos, es una historia en sí. El canto de los versos en sánscrito sirve de base a la historia hilvanada por los movimientos y expresiones de la bailarina; el baile no ilustra la historia, la cuenta. Probablemente el desconocimiento de los textos y de la simbología del baile dificultó captar la máxima esencia del Abhinaya de esta obra.

Shalini Pattnaik bailando Danza Odissi

Shalini Pattnaik bailando Danza Odissi

Las obras grupales menos referenciadas mitológicamente recibieron las mayores ovaciones del auditorio. La sutileza y alegría de las figuras plasmaron la “música en movimiento” característica de la Danza Odissi. La elaboración del cuadro de luces merece una mención especial por subrayar a la perfección la danza y la emoción del momento. Los vestuarios de las bailarinas, únicos y sin embargo muy parecidos, reforzaron el efecto de las luces, llegando a simular en alguna obra la luz del día y la noche desde el amanecer hasta el anochecer. En algunas obras el canto fue una lectura cantada de los textos sánscritos, como en el caso de la obra solitaria de Madhavi. En otras era una repetición continua de los tiempos de la música, en armonía con los movimientos de la danza.

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